El día entero encerrados, con los nervios a flor de piel, trabajando sin cesar y empeñados en hacer las cosas perfectamente bien… Se me ocurre que con frecuencia lo que más nos hace reír es justo lo que más nos recuerda a nuestra propia vida.
En invierno, las focas Weddell viven bajo el hielo. No se las ve en la superficie. Llegan a profundidades asombrosas (seiscientos metros) para buscar comida. Resisten la presión gracias a su esqueleto, tan peculiar. Venimos de los océanos y con los océanos soñamos. También leemos.
miércoles, 8 de julio de 2015
domingo, 5 de julio de 2015
sábado, 4 de julio de 2015
jueves, 25 de junio de 2015
viernes, 19 de junio de 2015
Spandau Ballet en Madrid
Tras el concierto de ayer, tras el reencuentro con las amigas de siempre, la revisión de bolsos a la entrada, las prisas para lograr un buen sitio en segunda línea de pista y la emoción desde el primer minuto hasta el último, me quedo con la elegancia de este grupo, su amabilidad, su saber estar en el escenario y el magnífico rato que nos hicieron pasar.
Como ellos mismos dicen en cada concierto de las últimas giras, son ya muchos años juntos.
Y aquí dejo la crónica de quien estuvo a mi lado durante todo el concierto, y que explica a las mil maravillas lo que significaron estos «nuevos románticos» para la mayoría de las que fuimos a BUP en los ochenta: Spandau Ballet, revival quinceañero, por Conchi Moya, la misma amiga con quien más tarde descubriría a The Smiths y The Who en largas jornadas musicales en el salón de su casa.
viernes, 12 de junio de 2015
Canciones que no puedo oír
Porque me gustan demasiado.
Y no quiero quemarlas, gastarlas, arruinarlas.
Aquí va la quinta:
«E-Bow the Letter», de R.E.M.
Y no quiero quemarlas, gastarlas, arruinarlas.
Aquí va la quinta:
«E-Bow the Letter», de R.E.M.
martes, 9 de junio de 2015
viernes, 5 de junio de 2015
Oso
Ayer tuvimos club de lectura sobre la novela Oso, de Marian Engel, con traducción de Magdalena Palmer, en la librería Intempestivos de Segovia.
Más allá de las relaciones de la protagonista, una bibliotecaria llamada Lou, con el oso del título, más allá de lo nada o muy escandalosas que esas relaciones les puedan parecer a algunos lectores y más allá del pequeño terremoto interior que puedan causar, la novela es excepcional desde la primera página por atreverse a tratar el tema que es en realidad la esencia del libro: la facilidad y la naturalidad con que una mujer se dispone a sobrevivir sola en una isla canadiense, a ejercer su trabajo, a amar a quien quiere amar y, además, ser feliz. Tras leer las descripciones que Marian Engel hace del entorno, de la llegada de Lou a su isla, de su soledad, su adaptación a la incomunicación, su comunión diaria con los libros que ha de catalogar, sus paseos, sus baños y, sobre todo, su transformación mental y física (pasa de tener una mente dependiente a sentirse liberada, de tener un cuerpo de silla y sedentarismo a sentirse fuerte), dan ganas, como mínimo, de empezar el libro de nuevo.
En el club hablamos también de la maravillosa manera que tiene la autora de no antropomorfizar al oso, de no cargarle de cualidades humanas, de no hacer del animal una caricatura Disney, y de esa mansión victoriana en la que Lou se instala para llevar a cabo su labor de catalogación de libros y que pertenecía, en principio, a un excéntrico coronel. Y digo en principio, porque él resultó ser ella.
Después de leer Oso, supe que en algunas universidades la novela forma parte del plan de lecturas de la asignatura de ecofeminismo, un término que no había oído en mi vida, pero que me resultó perfecto para unir dos de los temas que más me interesan en la actualidad. Así que tengo ya dispuesto para este verano el libro Ecofeminismo para otro mundo posible, de Alicia H. Puleo, publicado por Cátedra. La sucesión de lecturas se establece siempre de la misma manera, es evidente: un libro lleva a otro.
lunes, 11 de mayo de 2015
Un Cuarto Propio: Librería y algo más
Ayer por la tarde estuvimos en Ciudad Real, en el club de lectura que se organizó sobre El mes más cruel en la librería Un cuarto propio, rodeados de lectores que escucharon, preguntaron, opinaron y debatieron acerca de los cuentos de este libro que sigue propiciando encuentros más que interesantes en lugares extraordinarios.
Cristina, la librera, es un ejemplo de tesón, buen gusto y buen hacer. Fue una delicia conocerla por fin. Gracias, Cristina, por invitarnos. Y por tu perseverancia. Es un lujo saber que se puede contar con personas como tú.
martes, 28 de abril de 2015
Canciones que no puedo oír
Porque me gustan demasiado.
Y no quiero quemarlas, gastarlas, arruinarlas.
Aquí va la cuarta:
«Winter», de Tori Amos.
Y no quiero quemarlas, gastarlas, arruinarlas.
Aquí va la cuarta:
«Winter», de Tori Amos.
miércoles, 22 de abril de 2015
domingo, 19 de abril de 2015
martes, 24 de marzo de 2015
sábado, 21 de marzo de 2015
lunes, 16 de marzo de 2015
De mujer a mujer
El próximo jueves 19 de marzo, a las 19:30 h., estaré en la librería Gil de Santander (Plaza de Pombo) para hablar de las obras, referencias, dudas y triunfos de las escritoras Iris Murdoch y Penélope Fitzgerald. La charla se enmarca en el ciclo De mujer a mujer, y me parece fascinante poder reunirme con los lectores interesados para compartir ideas e impresiones sobre los prodigios de estas dos autoras, en un espacio tan literario y acogedor.
Además, anuncian lluvia y salto directo al otoño sin haber pasado por el verano. ¿Qué mejor plan para una tarde de jueves fresquita que refugiarse en una magnífica librería e intercambiar opiniones acerca de estos dos fascinantes portentos de la literatura?
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