jueves, 27 de febrero de 2014

Presentación Cuento español actual (1992-2012)

Ayer por la tarde, en la librería La Central de Callao.


Después de la presentación de la antología de relatos Cuento español actual (1992-2012).

En la foto: Pedro Ugarte, Isabel González, Eloy Tizón, Ángeles Encinar, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Cristina Cerrada, Javier Sáez de Ibarra, David Roas y Óscar Esquivias.

martes, 25 de febrero de 2014

Cuento español actual (1992-2012)

Mañana miércoles, día 26 de febrero, a las 19,30h, en la segunda planta de la librería La Central de Callao (Postigo de San Martin, 8), presentaremos la antología de relatos Cuento español actual (1992-2012), publicada por la editorial Cátedra con edición de la profesora Ángeles Encinar. El acto contará con la presencia del escritor José María Merino y algunos de los autores antologados.


jueves, 20 de febrero de 2014

Para Conx Moya

Que adora a George Harrison.

domingo, 16 de febrero de 2014

Por qué amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas

«Sir Paul McCartney afirmó una vez que si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos. Creía que si supiéramos la verdad sobre la producción de la carne, seríamos incapaces de seguir comiendo animales.

Sin embargo, conocemos algo de la verdad. Sabemos que la producción de carne es un proceso sucio, pero decidimos no saber hasta qué punto. Sabemos que la carne viene de los animales, pero preferimos no establecer la relación. Y, con frecuencia, comemos animales y decidimos no saber ni siquiera que hemos decidido hacerlo. Las ideologías violentas están estructuradas de modo que no solo es posible, sino que es inevitable que seamos conscientes de una verdad incómoda a un nivel, pero que seamos ajenos a ella en otro. El fenómeno de saber sin saber es común a todas las ideologías violentas. Y esta es la esencia del carnismo.

En todas las ideologías violentas se establece un contrato implícito entre el productor y el consumidor para no ver el mal, no oír el mal y no decir el mal. Sí, cierto, la agroindustria animal se esfuerza para que sus secretos permanezcan ocultos. Pero nosotros les facilitamos el trabajo. Nos dicen que no miremos, y apartamos la mirada. Nos dicen que los miles de millones de animales que no vemos jamás viven al aire libre en explotaciones tranquilas y, por ilógico que sea, no lo ponemos en duda. Les facilitamos el trabajo porque, a algún nivel, la mayoría de nosotros no quiere saber cómo son las cosas en realidad.»


La autora de este libro, Melanie Joy, profesora de psicología y sociología en la universidad de Massachusetts, llama «carnismo» al «sistema de creencias que nos condiciona a comer unos animales determinados», es decir, vaca y no perro. Sostiene que «en la mayor parte del mundo actual, las personas no comen carne porque lo necesiten, sino porque deciden hacerlo. Y las decisiones siempre se derivan de las creencias, aunque la invisibilidad del carnismo explica que estas decisiones no parezcan decisiones en absoluto».

No estoy leyendo este libro como leo otros, es decir, de manera continuada, un día tras otro, hasta acabarlo. Lo voy leyendo poco a poco, los fines de semana principalmente, mientras termino los demás. Y no porque no me guste o porque esté mal escrito o no sea lo que esperaba, sino porque la crudeza de las descripciones, la explicación de cómo la matanza de animales a nivel industrial acaba no sólo con los propios animales sino también con los trabajadores de los mataderos, con el medio ambiente y, al final, con la salud de los consumidores, hacen que prefiera mantener una dosis semanal de lectura controlada, la justa para asimilar lo que leo y no desfallecer ante un horror tan bestia que parece irreal, aunque todos sepamos que es diariamente real. Cada página es una bofetada y la sucesión de datos, de exposiciones directas y detalladas del proceso de matanza, junto a los testimonios de los propios matarifes, ocasionan una violencia que me hace llegar a la conclusión, mientras leo, de que éste es el libro más gore (y revelador) que se ha publicado en mucho tiempo.

Este fragmento que viene a continuación no está elegido adrede para sobrecoger ni impresionar. Es sólo uno más:

«La regla de oro en las plantas de despiece de carne es: "La cadena no para". Nada puede entorpecer las producción. Ni fallos mecánicos ni averías ni accidentes. Las carretillas elevadoras chocan, las sierras se sobrecalientan, a los trabajadores se les caen los cuchillos, se cortan, se desmayan y caen inconscientes al suelo… y cadáveres sanguinolentos pasan por encima de ellos mientras la cadena sigue su camino… Un trabajador me dijo: "He visto a matarifes al borde del desmayo, sangrando a borbotones porque se han cortado una vena y, entonces, llega el encargado de la limpieza con la lejía para limpiar el suelo, pero la cadena nunca se para. Nunca se para.»

Y luego la carne la encontramos en el supermercado, tan bien ordenada y dispuesta en su bandeja blanca, preparada para que podamos comerla día tras día, con toda su historia, su barbarie, hormonas y antibióticos perfectamente silenciados bajo el plástico que le da a la mercancía ese aire de limpieza y transparencia. Todo bien embalado para que sintamos que vamos a tragar y a integrar en nuestro organismo algo puro y saludable. Cuando no lo es en absoluto. Ni el principio ni el desarrollo ni el fin.

jueves, 23 de enero de 2014

Escritoras

Patricia Highsmith


domingo, 12 de enero de 2014

Ever is Over All_Pipilotti Rist

Vi este vídeo hace bastante tiempo, en el Museo Reina Sofía, allá por el año 2001, y me apetece enormemente recuperarlo justo ahora, en estos días en que tanto parece desearse, necesitarse e imponerse que las mujeres regresemos al ámbito doméstico, a la negación de nosotras mismas, al cuidado exclusivo de los demás y a la sensación de que hay que tener mucho cuidado con el sexo porque puede traernos consecuencias irreparables. Y volveremos a escuchar de nuevo, una vez más, esa frase tan generadora de culpa y remordimientos: «No haberlo hecho».


sábado, 11 de enero de 2014

Poesía, música y relatos

El próximo martes, día 14 de enero, a las 19h, en el salón de actos de la Biblioteca Manuel Alvar (C/ Azcona, 42, metro Diego de León), leeré poemas y relatos acompañada del músico Óscar Sánchez González al bajo eléctrico.

La actividad forma parte del programa Rincón de la poesía de la Comunidad de Madrid.


Os dejo aquí una muestra de la música que Óscar ha compuesto para el recital. ¡Nos vemos!



lunes, 30 de diciembre de 2013

La nueva ley del aborto


Hace unos años, cuando en 2005 se aprobó la ley por la que se legalizaba en España el matrimonio entre personas del mismo sexo y nos convertíamos en un referente mundial de libertad e igualdad, un amigo me comentó que se sentía especialmente orgulloso de vivir aquí, algo que no se escucha con frecuencia. Somos muchos los que nos sentimos orgullosos con aquella ley porque entendemos que es legítimo que cada cual encuentre su felicidad a su manera en una sociedad libre y respetuosa que no impone mandatos basados en el miedo ni se gobierna mediante amenazas, empleando argumentos basados en ese mismo miedo.

Imagino que, estos días, este amigo se sentirá tan frustrado, desconcertado, escandalizado y, digámoslo, tan triste como yo ante una nueva ley que, en este caso, lejos de dar libertad, la quita, y convierte en delito lo que hasta el momento era un acto normalizado.

No suelo escribir en este blog de temas sociales ni políticos, pero llevo días pensando en lo que va a suceder en mi vida y en la vida de los que me rodean si esta ley se aprueba; en lo que va a significar en cuanto a pérdida legal de derechos y libertades y en cuanto a retroceso educacional, y he decidido ser beligerante en todos los medios que tenga a mi alcance. Una amiga sexóloga me hablaba hace un par de días de cómo se va a tirar a la basura el trabajo de años de formación en el respeto, y no entendía a qué viene tocar una ley que no estaba dando problemas, que no pedía pan, que para la gran mayoría funcionaba y con la que las mujeres estábamos tranquilas: quien quería abortaba, quien no quería no.

No deja de parecerme curioso que esta revolución interna provocada por una ley de corte machista e inspirada por el catolicismo más radical del país se esté dando precisamente en estas semanas en que se celebra la Navidad. Frente a la imagen de un Cristo que habla de tolerancia y de generosidad, se nos plantea la imagen de un grupo de hombres con sotana que se atreven a influir en la toma de decisiones del gobierno de un país occidental, europeo y aconfesional con respecto al cuerpo y la vida de la mitad de la población española, cuando ellos entienden que el papel de la mujer en su organización es el de servirles y el de obedecerles.

A ellos y a sus representantes en el Parlamento me gustaría decirles:

La mujer que aborta no es una víctima. Es una mujer que toma una decisión y que la lleva a cabo.

La mujer que no pueda abortar sí será una víctima. De un sistema machista que la infantiliza y que da por hecho que no es capaz de tomar decisiones.

No todas las mujeres queremos ser madres.

La mayor felicidad que puede tener una mujer en su vida no es necesariamente la de ser madre. No es su mayor dignidad ni mediante ella obtiene su máximo reconocimiento.

Con esta ley, ser madre dejará de ser una opción para convertirse en una obligación.

La mujer no ha nacido para servir y no encuentra su realización en la obediencia.

La mujer no es un útero.

Una Iglesia que niega a la mujer como sujeto de derechos y que la considera sierva no puede convertirse en rectora de la legislación de un país.

No se puede convertir lo que para algunos es un pecado en un delito.

No se puede dirigir una sociedad civil basándose en las creencias de una sociedad religiosa.

Los católicos pueden decidir no abortar porque su religión se lo prohíbe. Los que no formen parte de ese grupo no tienen por qué encontrarse bajo esa prohibición.

La mayoría de las asociaciones de médicos se declaran en contra de esta ley, y es a ellos, a los expertos en ciencia, a los que habría que preguntar cuándo hay vida, no a una asociación de hombres que, como mucho, pueden erigirse en directores de la vida espiritual de las personas que decidan escucharles.

Es respetable que una familia decida tener dieciocho hijos y es respetable que una familia decida no tener ninguno.

Cada cual debe decidir quién gobierna su vida espiritual y cada cual debe decidir cómo guiarse en su vida sexual.

No puedo dejar de pensar en la famosa frase del e pur si muove, lo que me lleva de nuevo a la imagen de una Iglesia acientífica e irracional que pierde adeptos a marchas forzadas en una época de crisis en que sería fácil ganarlos porque la gente pide a gritos una respuesta espiritual al no encontrar respuestas materiales. Se me antoja y quiero pensar que estos coletazos a diestro y siniestro contra todo lo que no sea obediencia, sumisión y miedo son en realidad los últimos estertores de una bestia asentada sobre los pilares de una sociedad patriarcal, machista, intolerante y profundamente resentida que intenta mantener un poder que nunca debió tener.

El aborto, la homosexualidad o la diversidad de pensamiento no van a desaparecer por mucho que el PP y la Iglesia católica lo deseen. Podrán dificultarlo todo, como antaño, y podrán hacer que se tenga que volver a la clandestinidad, algo que suena a caduco y que jamás pensé que tendría que volver a ver en este país. Pero seguirá habiendo abortos y lo que sucederá es que lo que ya es una situación difícil se convertirá, por medio de esta ilegalización, en un infierno. Todo por penalizar la sexualidad, en este caso la de la mujer.

El chantaje emocional viene siendo descarado en los últimos tiempos, y ya veíamos cómo ciertos logros obtenidos tras años de esfuerzo estaban quedando reducidos a polvo. Pienso en una amiga a la que le sangraba el pecho cada vez que daba de mamar a su hija, pero que seguía haciéndolo porque le habían hecho creer que de lo contrario no sería una buena madre. Es solo un ejemplo cruel entre otros muchos, pero ahora esta manera de poner el pie encima de la cabeza de las mujeres es un ataque frontal e injustificado que no debería quedar sin respuesta.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Revue Kanyar

Kanyar es una revista francesa de creación que se publica en París semestralmente. Su director, André Pangrani, se puso en contacto conmigo hace unas semanas para plantearme la posibilidad de publicar en la revista la traducción de alguno de los relatos del El mes más cruel, y poco después ya estaba trabajando con Marie-Jeanne Bourdon, quien iba a ser la traductora de «El fumigador» («Le désinsectiseur»). La experiencia resultó muy curiosa y, sobre todo, enriquecedora, ya que durante unos días estuve al otro lado de lo que es la actividad de traducción de un texto literario, y aprendí mucho a partir de las dudas y las preguntas de Marie-Jeanne. Me di cuenta de que los detalles y precisiones que para ella, como traductora, eran de una importancia mayúscula, para mí, como autora original del texto, no lo eran tanto. Y también comprendí que cuando yo me encuentro en su situación, es decir, cuando soy yo quien tiene que tomar una decisión y optar por una expresión u otra a la hora de traducir, la ansiedad que se me impone es la misma y la necesidad de exactitud y acierto también. Se trata del afán de perfección, con sus temores y sobresaltos, que nos asalta a todos.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Escritoras

Anne Sexton


martes, 12 de noviembre de 2013

Festival Eñe

La edición de este año del Festival Eñe se celebra los días 15 y 16 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con un acto inaugural el 14 de noviembre en el Instituto Cervantes.

Aquí el programa completo.


El sábado 16, a partir de las 18,30h, leeré poemas de La hija del cazador y de Con nubes y animales y fantasmas en la Sala chill out (Salón de baile) del Círculo de Bellas Artes. Allí nos vemos.


Escondites

Huida al bosque, la hija
se alimenta de animales silvestres.
Duerme, bebe.
Respira como un pez.
Separa los labios. Baila en círculos.
Cansadas las piernas, reposa.
Anhela temas sutiles, sensatos.
Un más allá del universo negro.
No ser árbol
ni permanecer.

De La hija del cazador (La Bella Varsovia, 2011)


En los confines del bosque
proliferan las raíces inexploradas
de raras plantas primitivas.

¿Siente admiración el león por el león?
¿Envidia el lince al lince?
¿Qué hará la oruga
para imitar a la oruga?

De La hija del cazador (La Bella Varsovia, 2011)

lunes, 11 de noviembre de 2013

Pistas para la caza

En el marco del ciclo de recitales de poesía Tinta Roja de la librería La Central de Callao, Concha García y yo leeremos nuestros poemas el miércoles 13 de noviembre, a las 19:30h.


Texto de presentación de la lectura:

El camino que recorren estas poetas es oscuro. Nos invitan a hacer una pausa de vez en cuando, beber pócimas sin prisa entre los árboles con la mirada clavada de los animales. O a pensar en el cemento fresco y entre el ruido del taladro en el asfalto. Escuchar y seguir pistas. Sabiendo que siempre habla un personaje, venga de un cuento de miedo o de hadas o sea una mujer de nuestra realidad más cercana.

Miércoles 13 de noviembre
19:30h
La Central de Callao (Postigo de San Martin, 8)

domingo, 10 de noviembre de 2013

William Morris

«[...] Además del deseo de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio hacia la civilización moderna [...]» (William Morris)




sábado, 9 de noviembre de 2013

Hoy

La serie:



La música:



El libro:


jueves, 31 de octubre de 2013

Charla y lectura III Encuentro Poesía en Vandalia

Ayer por la tarde, en Sevilla, durante la lectura de poemas y la charla que mantuvimos en el espacio Santa Clara, en el marco de la tercera jornada de los III Encuentros Poesía en Vandalia.


En la foto: Fernando Delgado, Ignacio F. Garmendia, Eduardo García y José Mateos.