jueves, 30 de octubre de 2014

Hoy

Tendremos presentación de Mente animal en la recién abierta y recién estrenada librería Intempestivos de Segovia, entre libros, cafés, grandes dibujos de grandes autores en la pared y junto a la escritora Maribel Gilsanz, que ha tenido la inmensa amabilidad de aceptar acompañarme en una charla sobre poesía, poetas, motivaciones literarias, miedos, encierros, casas, bosques y lo que pueda surgir. Tengo muchas ganas de ir a Segovia, de hacer este pequeño viaje atravesando montañas y todo ese verde, de conocer la librería, de meterme en sus estantes y volver a ver a los dos libreros a los que tanto quiero desde hace años. Un lujo de tarde.




miércoles, 29 de octubre de 2014

En la librería Rafael Alberti, ayer

Esta imagen pertenece al encuentro de ayer por la tarde en la siempre acogedora librería Rafael Alberti, entre libros, fotografías, muy buenos amigos y unos cuantos poemas. En ese espacio recogido que tanto anima a la cordialidad y a la confesión, que se va quedando impregnado de todas las palabras que se pronuncian allí y que cada vez rezuma más conocimiento y más generosidad.



lunes, 27 de octubre de 2014

lunes, 20 de octubre de 2014

En Bilbao

Esta tarde, en el salón de actos de la biblioteca de Bidebarrieta, compartiré recital poético con Elena Medel, Gabriela Wiener, Erika Martínez, María Eloy-García y Cristian Alcaraz. La lectura se celebrará en el marco del festival literario Bilbaopoesía, que acoge entre el 13 y el 22 de octubre a más de una veintena de autores en conferencias, recitales y presentaciones de libros, agrupados este año bajo el título «Reivindica Poesia».


domingo, 19 de octubre de 2014

Lectura en PoeMad

Aquí os dejo unas imágenes de la lectura del viernes por la tarde en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, durante la celebración de la cuarta edición del festival de poesía PoeMad. Me encuentro en la excelente compañía de Carlos Marzal, Felipe Benítez Reyes y Antonio Lucas.



El sábado se celebró un recital colectivo en homenaje a la obra de Juan Gelman y José Emilio Pacheco. En esta ocasión compartí lectura con las poetas Olvido García Valdés, Elena Medel, Noni Benegas, Julieta Valero, Inma Chacón, Almudena Guzmán, Carmen Sigüenza, Vanesa Pérez-Sauquillo y Guadalupe Grande. Sin duda, dos días para recordar.

martes, 14 de octubre de 2014

PoeMad

Los próximos días 17 y 18 de octubre, viernes y sábado, se celebrará en el Centro Cultural Conde Duque la cuarta edición del festival de poesía PoeMad, organizado por la editorial Musa a las 9. Aquí os dejo el programa completo. Las lecturas y actuaciones musicales se irán sucediendo a partir de las 17.30h, y la entrada es libre hasta completar aforo.

Una fiesta de la poesía en Madrid.


lunes, 30 de junio de 2014

Poesía para el estío

Le agradezco enormemente a otro inmenso poeta, Jorge de Arco, su lectura, su dedicación y su reseña, publicada en el diario Andalucía Información. En ella incluye Mente animal como parte de sus recomendaciones estivales, y hace especial referencia al desamparo, a la relación del Hombre con la Naturaleza, a la agonía de la búsqueda y lo inhóspito del ambiente en que se desarrolla esa búsqueda. Y, sí: hay mucho de todo eso en este poemario.

Aquí dejo su texto. Muchas gracias, Jorge:

JORGE DE ARCO - NOTAS DE UN LECTOR
Poesía para el estío

Narradora, editora, traductora… Pilar Adón (1971) es también poeta. Y fe de ello da este tercer volumen que acaba de editar La Bella Varsovia, titulado Mente animal.

En esta entrega, la autora madrileña se adentra en un ámbito tan complejo como actual: el desamparo y el desasimiento del Hombre con relación a la Naturaleza que lo acoge y lo contempla. Dentro de una atmósfera inhóspita, «en un mundo inadaptado (…) y sin la convicción de que el día merezca un amanecer como el que regala» —tal y como afirma Manuel Longares en su palabra previa—, Pilar Adón afila su verso y lo sitúa en los extremos de la conciencia humana: «La tierra abierta en agujeros de seis mil kilómetros / por un ser vivo que, mayor que la ballena azul o la secuoya / recorre el subsuelo en hileras de insectos».

Con la certeza de que su decir es, a su vez, compromiso y consuelo, su búsqueda va más allá de lo puramente literario. Sus poemas se enfrentan a la necesidad de habitar en territorios comunes, junto a los animales, las plantas…, quienes son, al mismo tiempo, sustento y protección. De ahí, la incesante batalla, la sonora contradicción, que convierten su cántico en agónica verdad: «A pesar del aislamiento y de las nuevas normas / 
siempre habrá quien se agache a la tierra / 
y se levante de nuevo / 
para mirar con perspectiva. / 
Quien vigile buscando más que subsistencia. / 
Quien cace y declare que se puede vivir sin casa. / 
Sin una puerta a la que regresar».

Poemario, en suma, sin disfraces, áspero por sincero, recomendable por corazonado.

Jorge de Arco

domingo, 29 de junio de 2014

La naturaleza fiera

Después de una intensa, estimulante, ágil y poética conversación con Braulio Ortiz acerca de los poemas de Mente animal y de otros temas, hoy se ha publicado su artículo en Diario de Sevilla y se puede leer aquí: La naturaleza fiera. En él se habla de la naturaleza, de la salvación, de los niños, del desarraigo, de escopetas, animales muertos y centrales nucleares.

Le agradezco a Braulio una de las entrevistas más interesantes que me han hecho en mi vida, y que la haya transformado en un texto tan directo y explicativo. En él se habla mucho del miedo y del aislamiento que «asoman como temas en un poemario de extraño lirismo y excepcional fuerza».

sábado, 28 de junio de 2014

Sobre los miedos

El poeta Francisco Onieva ha leído Mente animal y ha tenido la amabilidad de escribir una reseña para el suplemento cultural Cuadernos del Sur.

Le agradezco no sólo el tiempo que ha dedicado a leer el poemario y a escribir sobre él, sino también, muchísimo, que destaque la importancia del miedo y de la naturaleza, y que hable del lenguaje, de lo agresivo y lo directo de las palabras.

Aquí la reseña de Francisco Onieva:

Sobre los miedos

Mente animal. Autora: Pilar Adón. Editorial: La Bella Varsovia.
Córdoba, 2014

Los miedos, tanto aquellos que articulan lo ignoto como los cotidianos, son los materiales con los que Pilar Adón (Madrid, 1971) construye Mente animal, su tercer poemario. El libro, cuya sugerente ilustración de cubierta corre a cargo de Laia Arqueros, se articula en dos partes: «El mundo hueco», compuesta por veintidós poemas, y «Decálogo», por otros diez. Si en la primera la mirada del yo poético se centra en la realidad exterior, con quien mantiene una relación conflictiva y dolorosa, sustentada en la inadaptación, en la segunda, y lejos del carácter admonitorio que sugiere el título y que se cuela por algunos versos, se plantea una indagación en la complejidad interior de un yo irrenunciablemente femenino. Y aquí juega un papel crucial la naturaleza, vista como una fuerza imposible de dominar que encierra en sí misma incertidumbre y desasosiego al tiempo que supone una huida a las regiones más sombrías de nuestra alma, aquellas que más nos cuesta aceptar. Para esto la poeta acude a un lenguaje claro y directo, sin ambages ni impostados recursos, llegando a utilizar un léxico violento y, en cierta medida, agresivo, pero que encierra cierta confianza en el ser humano («No todos los animales devoran a sus víctimas vivas / ni todos los hombres extraen provecho de los otros»).

Francisco Onieva

jueves, 26 de junio de 2014

Pearl Jam en Viena

Ayer miércoles, 25 de junio. Desde las gradas. Fila 8, asientos 11 y 12 del Wiener Stadthalle.



El setlist, impresionante:

SET 1
Long Road
Can't Keep
Black
Last Exit
Why Go
Spin The Black Circle
Hail, Hail
Got Some
Lightning Bolt
Mind Your Manners
Severed Hand
I Got Id
Amongst The Waves
Rain
Even Flow
Sirens
Wishlist
Rats
Public Image
Do The Evolution
Rearviewmirror

ENCORE 1
The Needle and The Damage Done
Speed of Sound
Footsteps
Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town
Daughter
State Of Love And Trust
Brain Of J.
Lukin
Porch

ENCORE 2
Smile
Fuckin' Up
Alive
Baba O'Riley
Indifference



Hace dos años, cuando viajamos a Berlín también para ir a un concierto de Pearl Jam y, de paso, para conocer la ciudad, nos sorprendió la impasible tranquilidad de los berlineses, que no se levantaban de sus asientos, que se quedaban quietecitos sin mover siquiera un pie como se mueve un pie cuando se oye una música conocida. Que no aplaudían ni silbaban ni emitían chillidos de emoción desbordada. Esta vez, en Viena, ha habido más ajetreo a nuestro alrededor, bastante más. Eso sí, siempre con un respeto impresionante. Cuando se levantaron las chicas que estaban delante de nosotros para aplaudir y moverse un poco, con su pelo inmaculadamente austriaco, nos preguntaron con toda la amabilidad del mundo si estando de pie nos dejaban ver, y luego nosotros hicimos lo propio con unos rusos que estaban sentados detrás. Civismo absoluto. En un concierto que fue, desde el principio y hasta la última nota, de lo mejor y más inspirado que he visto y oído en mi vida. Jamás creí que fuera a oír «Rats» en directo, y terminar con «Indifference» después de su habitual versión de «Baba O'Riley», con todas las luces encendidas, fue un regalo. Había leído que Eddie Vedder tenía una rodilla mal y que en conciertos previos no se había movido mucho por el escenario, pero debió de curársele pronto porque en Viena ha saltado, ha corrido, se ha subido a una de las plataformas laterales y luego bajó a saludar al público del otro sector. El sonido fue perfecto y la organización también.

Lo que la organización no pudo evitar fue que nos lloviera, y mucho, ayer por la tarde, después de comer. Una lluvia torrencial de más de una hora. Algo que, según los vieneses, en esta época del año no es normal (aunque unos ucranianos nos dijeron que sí). En cualquier caso, la ropa se secó, el pelo también, y lo que nos ha quedado es la fascinación, el entusiasmo y la constatación de que es una suerte que el grupo siga componiendo y dando conciertos para que podamos seguir escuchando y viendo lo que hacen. En mi historia de devociones musicales, han sido muchas las veces en que he empezado a admirar la música de un grupo que ya se había disuelto, pero con Pearl Jam todo empezó desde el primer momento, desde las primeras canciones y el primer descubrimiento gracias a Paco Pérez Bryan y su programa «De 4 a 3». Disco tras disco, en lo que son ya muchos años. Desde la universidad y hasta hoy. Pasando por distintos trabajos, distintos pisos de alquiler y distintos modos de audio: de la TDK al ipod. Ya nadie se tira desde el escenario hacia el público en sus conciertos. Ya nadie navega sobre una marea de brazos. Ahora pedimos permiso para levantarnos de las sillas y aplaudimos un rato, descansamos otro rato y volvemos a aplaudir. Sentimos que la corriente que nos recorre la espalda al oír temas como «Black» o «Rearviewmirror» es idéntica a la de los 90 (una década que, por lo demás, me interesa más bien poco), pero no hay más que ver sus caras y ver cómo se han transformado ellos para adivinar lo que habremos cambiado también nosotros.

Pero da lo mismo. Crecemos. Aprendemos. Y cantamos:

I had a false belief
I thought I came here to stay
We're all just visiting
All just breaking like waves
The oceans made me, but who came up with love?
Push me, pull me... push me, or pull me out.